DESTINOS DE PELÍCULA

Venecia sin ti

Inevitable tararear: “qué profunda emoción recordar el ayer cuando todo en Venecia me hablaba de amor…” La voz y la cadencia de Charles Aznavour es la banda sonora de esta ciudad, como lo son los carnavales, los vaporettos y las campanas de las iglesias que suenan por toda la ciudad. Venecia es en sí misma inevitable. El decorado perfecto. El sí quiero. El milagro de los pilares bajo el agua. El laberinto de calles. La belleza absoluta.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

El Gran Canal de Venecia sobre estas líneas. Y abajo, la poderosa  imagen de la ciudad desde el Campanile. A vista de pájaro no se distinguen las más de cien islas que conforman Venecia. Los canales se pierden entre las fachadas.

img_2560 img_2567 img_2587 img_2615

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Los gondoleros con su uniforme obligatorio a la espera de los turistas y/o los enamorados.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

No es barato un paseo en góndola, pero uno se siente Casanova. Abajo, los restaurantes al borde de los canales. 

img_2623

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Taxi veneciano.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Taller de máscaras venecianas.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Librería Acqua Alta, la más original de Venecia.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

“…ante mi soledad, en el atardecer, tu lejano recuerdo me viene a buscar. Qué callada quietud, qué tristeza sin fin, qué distinta venecia si me faltas tú. Una gondola va cobijando un amor. El que yo te entregué dime tú donde está.”

 

 

 

 

 

You Might Also Like