Libros

Miles de lectores ya se han enamorado de Alice

Me llama mi editora al teléfono móvil y tardo en contestar porque noto que son buenas noticias y estoy algo sensible en ese momento. Así que espero para hacerme el fuerte y coger aire. Suena varias veces el tono de llamada. Voy conduciendo y la música de la radio se ha parado con la llamada. Espero. Uno, dos, tres tonos, cuatro…  Todo el mundo me habla de la novela y agradezco todos y cada uno de los mails que me enviáis a la web,; me gusta abrir el buzón antes de cenar y compartir esa complicidad que da el vino tinto y vuestras palabras. Sigue sonando el móvil. Respiro hondo. Lo cojo al fin.

“Màxim, buenas noticias”, me dice nada más descolgar. “¡Cuéntame!” le digo. “Lanzamos tercera edición de Una tienda en París”, me espeta de golpe.

Voy en coche y me dan ganas de para en el arcén para ponerme a llorar de ilusión pero carraspeo y me pongo a decir “gracias, gracias, gracias…” como si fuera una oración de misa. ¡Tercera edición en menos de un mes! Si me lo llegan a decir aquellas noches del invierno pasado cuando me levantaba para dar vueltas por la casa y mirar las fotos de Alice no me lo creo. En serio. Y os lo agradezco porque soy de lágrima fácil y me emociono cada vez que paso por una librería y veo “la tienda” en el escaparate.

GRACIAS GRACIAS GRACIAS.

Tercera edición y miles de lectores enamorados de la historia de Alice Humbert, de Ërno Hessel, de Laurent, de Ardisson, de Kiki de Montparnasse… Miles de lectores que ya conocen qué pasó en ese sótano de una calle de París. Miles de lectores que sueñan con volar como Teresa Espinosa. Miles de lectores que han entrado en el atelier de Coco Chanel y en los talleres de Modigliani y Kissling…

La tienda es un lugar pequeño, lleno de magia, pero siento que la habéis hecho grande.

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