20MINUTOS

hazte la cena

Frente a mi tortilla francesa de dos huevos y mi tomate abierto con sal he jurado que así no puedo seguir. Que esto no es cena, ni comida, ni es ‘ná’. Mamandurrias culinarias de soltero en piso de soltero con vida de soltero: botella de vino blanco en la nevera, algunos tintos en la despensa, latas de atún, tomate cherry, queso fresco, huevos y botes de alcachofas y espárragos blancos. Así no.

Cuanto más emplatado veía, menos hacía. A más espumas, más latas Mi dedicación a la cocina ha ido en descenso con la proliferación de programas de televisión. Cuanto más emplatado veía, menos hacía. A más espumas, más latas. Si creaban salsas, yo bajaba al bar. Y no crean los programadores televisivos que era inquina, era bochorno. ¿Un niño cocinando mejor que un tipo de 46? Podría haber optado por sentarme frente a la tele y aprender, dirán. Pero ya me lo ofreció mi abuela en su momento y me quedé con sus charlas y no con su arte entre fogones. Prefería mirarla moverse, trajinar con soltura entre los pucheros y batir huevos con sonrisas antes que imitarla. Yo hice de esponja de conversaciones y las voy colando en mis novelas… (SIGUE LEYENDO AQUÍIMG_9339

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