20MINUTOS

EL MOMENTO MÁS FELIZ

El momento más feliz es cuando llegas a casa y me besas y hablamos de todas las cosas que van a pasar.

Tarareo la canción de La Casa Azul para escribir este artículo de julio mientras las gotas de sudor forman caminos dignos de película X por la espalda y el cuello. Qué cerca me siento de aquellos actores porno en estos momentos de tecleo frenético. El sexo también es un momento feliz, pienso. Pero hay más. Muchos más.

Ayer a las cinco de la tarde el teléfono se puso a dar timbrazos y mi perra y yo pegamos un bote porque estábamos dormidos en el sofá. Era un amigo. Uno de esos que se quejan por todo y andas con miedo a meter la pata, todo le afecta para mal. Le dije, es verano, estás en la playa, ¿también te quejas del calor? Lo digo porque en invierno se queja del frío. Y eso ya es agotador por inevitable. Llámame en cinco minutos con una noticia positiva, le dije.

Desolador que muchas veces no encontremos cuál es nuestro momento feliz. No digo de exagerada felicidad, de fuegos artificiales y cataratas de confeti, hablo de las pequeñas cosas que nos gustan, que nos sacan una sonrisa y que pasan desapercibidas porque esperamos el premio Gordo durante todo el día.

El momento más feliz es cuando echo el café y deshace los hielos junto a la rodaja de limón. El momento más feliz es cuando mi perra salta y viene con la correa pidiendo un paseo, y me besa y se lanza y sonríe a la manera que tienen los perros. El momento más feliz es cuando llevo a mi madre al médico y le dicen que todo bien, que más adelante, que la esperan dentro de unos meses. El momento más feliz es cuando noto las sábanas frías de un hotel y huele a nuevo. El momento más feliz es cuando me encuentro diez euros en el bolsillo y me los gasto en helado como si fuera un derroche de vida azucarada. El momento más feliz es cuando paso a la farmacia y la báscula está ocupada y me voy jubiloso sin pesarme. El momento más feliz es cuando, tras un camino de piedras, curvas y polvo, llegamos a la playa vacía, se ve el mar entre los pinos y parecemos robinsones. El momento más feliz es cuando adivinas el color de los lacasitos abriendo la boca. El momento más feliz es cuando ves que queda 70% de gozosa batería. El momento más feliz es cuando no suena el despertador. El momento más feliz es cuando apuras la botella y queda vino para todos. El momento más feliz es cuando te da el aire en la cara, cuando tu hotel tiene vistas, cuando firmas el contrato, cuando coges el último trozo de tarta, cuando lloras a gusto al final de la película y te da igual que se encienda la luz.

Mi amigo llamó a los cinco minutos. ¿Tomamos algo?

¿Qué celebramos?, pregunté.

Que somos amigos y que hace calor.

 

artículo publicado en 20Minutos

You Might Also Like