EL ESPAÑOL

disfruta por mí

Escribo este artículo al pequeño que tal día como hoy hace varias décadas andaba en pijama por casa. A aquel niño todavía sin gafas que había escrito su carta de regalos y rezaba porque llegara el cinexín, los famobil del oeste y el tren eléctrico. A aquel crío que llevaba las uñas llenas de plastilina, almacenaba canicas en los bolsillos y hacía trizas todo lo recortable con las tijeras sin punta del colegio. Le escribo a aquel Max de flequillo rebelde y rodillas magulladas, de coderas en el jersey y libretas de dos rayas y espiral.

Hola, Max. Te escribo desde 2016. ¡A punto de 2017! Tranquilo, no habitamos en la luna ni andamos por el espacio. (SIGUE AQUÍ)

img_0764-copia

You Might Also Like